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Estrategia digital

Mi 2º libro, un camino de aprendizaje

Ya hace poco más de un año que salió a la venta mi segundo libro sobre Transformación Digital, una de las experiencias personales más gratificantes que he podido poner en práctica desde hacía tiempo. Agradecer la multitud de comentarios y el feedback recibido hasta ahora.

Recuerdo como escribir el libro me llevó cerca de 6 meses poder terminarlo. Comencé los primeros capítulos con un enfoque muy diferente, trataba de resumir mis experiencias de los últimos años en proyectos tecnológicos, cuando realmente me di cuenta de que donde más valor podía aportar era si podía extraer de esas experiencias el proceso que había llevado y las lecciones aprendidas. Y así es como terminé reescribiendo gran parte del libro con enfoque más generalista, de manera que pudiera servir a cualquiera que tuviera que enfrentarse a un proyecto de transformación digital.

Ya existía mucha literatura acerca de la temática y de cómo cambiar la cultura de las compañías, por lo que el enfoque que quise darle desde el principio fue totalmente práctico, pero sin llegar a ser un libro técnico. Decidí plasmar los pasos a los que podía enfrentarse cualquier persona en un proceso similar y los aspectos que podían poner en riesgo el proyecto. Estoy seguro que se puede mejorar muchísimo el contenido y la estructura, pero creo firmemente que la esencia permitirá a cualquier persona enfrentarse a este tipo de procesos con una mayor seguridad.

Recuerdo como los capítulos que más me costaron fueron los dos primeros (La necesidad de transformarse y La Transformación Digital no es solo Digital), donde trato los temas sobre los motivos que llevan a una compañía a abordar un proyecto de Transformación Digital y la esencia de este tipo de proyectos. Recuerdo el tiempo que dediqué a pensar sobre ello y la cantidad de veces que tuve que reescribirlos. En estos capítulos diferenciaba dos motivos principales por los que una compañía iniciaba un proceso de Transformación digital: aquellas compañías que realmente creían en que debían realizar un esfuerzo a largo plazo para ser diferenciadores a través de la tecnología y aquellas otras empresas que se veían abocadas a transformarse/adaptarse por motivos externos (nuevos players, crisis en el sector o cambios en las regulaciones). Con la llegada del COVID-19 he podido comprobar como una gran cantidad de compañías se han visto obligadas a iniciar estos procesos de transformación motivadas por una crisis externa. La dificultad en este tipo de situaciones no solo radica en el propio proyecto de transformación, sino en la creencia y determinación de los comités y consejos de administración o socios, a mantener los esfuerzos a lo largo del tiempo. Recordemos que este tipo de procesos son de muy largo plazo y los cambios se aprecian solo cuando ya hemos recorrido gran parte del camino. De modo que me surge la duda de si, una vez mitigada las crisis del COVID-19, aquellas compañías que iniciaron este tipo de procesos tendrán el valor de seguir adelante. Si no lo hicieran, creo que habrán perdido una gran oportunidad, lo que demostraría que en realidad son compañías centradas en la operativa del corto plazo más que en el largo plazo.

Otro de los aspectos que quise recalcar durante todo libro fue que un proceso de Transformación Digital no trata exclusivamente de tecnología. Las personas y la forma de trabajar son otro de los factores importantes. No creo que este tipo de procesos deban implantarse exclusivamente por los departamentos de TI, ni tampoco deben realizarse sin contar con ellos. Pero por su carácter tecnológico (sin duda), los equipos de TI deben tener un papel destacado en estos procesos, tienen que “ganarse” el rol de líder que guíe al resto de las áreas durante todo el proceso. Sin embargo, en compañías ya consolidadas que requieren de este tipo de procesos de transformación se hace complejo para los miembros de estas áreas entender formas de trabajo diferentes. No basta con acometer proyectos tecnológicos, también se hace imprescindible acometerlos con enfoques diferentes a los que se estuvieran realizando hasta el momento. Es por eso por lo que adoptar un marco de trabajo ágil, entender que TI debe ser un aliado del negocio y que la gestión del cambio debe tratarse con delicadeza, serán elementos clave en el éxito de la implantación proceso de transformación. Conozco muchos casos donde los equipos de TI están muy centrados en aspectos exclusivamente técnicos porque al final, es lo más fácil para ellos ya que es lo que conocen y no requiere de adoptar riesgos ni tensiones.

En definitiva, ha sido una experiencia muy gratificadora, ya no solo por el resultado final, sino por el proceso de aprendizaje y dedicación hasta llegar a terminarlo. Por cierto, ya me encuentro preparando el siguiente… 😊

Por Mario Cortés

Especializado en proporcionar una visión tecnológica a las estrategias digitales de las compañías. Con más de 15 años de experiencia como consultor en el mundo de la tecnología, se ha centrado en aportar soluciones de colaboración y de negocio.
Galardonado como Microsoft Most Valuable Professional en Office 365 desde el 2011 al 2018, he participado en múltiples conferencias y artículos tecnológicos.