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COVID-19

Transición a la “nueva normalidad”

Encontraremos diferentes estrategias de TI para conseguir la recuperación de las compañías: Contención del gasto y continuidad del negocio, Vuelta a la esencia y nuevas oportunidades.

Este es un artículo de la temática Transformación Digital después del COVID-19

Uno de los primeros efectos que trajo el COVID-19 por la gran mayoría de las compañías fue el hecho de «necesitar» (en la medida de los posible) un modelo de Teletrabajo para el que muchas, no estaban preparadas tecnológica ni organizativamente. Por otro lado, en los picos del confinamiento hacia Abril del 2020 se produjo una parada masiva de proyectos en todos los ámbitos como medida de precaución ante la incertidumbre de los acontecimientos, cancelaciones, despidos/ertes masivos, …

La situación a corto y medio plazo pasará por dos elementos básicos:

  • Asegurar la salud de las personas (aproximación “People First”)
  • La continuidad del negocio.

A través del incremento de medidas de higiene y distanciamiento social, se irán cambiando muchas de los pequeños actos cotidianos a los que asumíamos como algo natural, de manera que en la suma de todos ellos se compondrá la denominada “nueva normalidad”.

Aunque ya se empiezan avanzar en los planes y medidas, sigue existiendo una gran incertidumbre en cuanto a la evolución de los mercados y muchos procesos pre-Covid19. Como punto de referencia es posible fijarnos en las medidas y escenarios planteados en otras ciudades Europeas o asiáticas, ya que fueron una de las primeras en salir del confinamiento e implementar diferentes medidas como:

  • Higiene excesiva y control de empleados.
  • Potenciar el uso de la tecnología como un dinamizador y facilitador de los negocios.
  • Reestructuración del puesto de trabajo y de los espacios compartidos.

Con la reestructuración del puesto de trabajo muchas compañías buscarán conseguir:

  1. Reducción del riesgo de los trabajadores, tomando el trabajo remoto como una medida preferente para los empleados (siempre que sea viable).
  • Modelos híbridos, donde se combine el trabajo remoto con el trabajo on-site, con el objetivo de fortalecer las relaciones entre empleados.

Los espacios físicos también sufrirán un importante proceso de redefinición, buscando siempre:

  • Maximizar la distancia entre empleados, tanto en los puestos de trabajo, salas de reuniones y zonas de esparcimiento/utilities.
  • Elementos de protección y detección, como la imposición del uso de mascarillas, guantes o detectores de temperatura.
  • Recurrir a turnos de trabajo on-site para distribuir los riesgos dentro de los propios equipos, además de reducir los aforos en los centros de trabajo.
  • Herramientas de reserva de espacio de trabajo, (desk management), con el objetivo de controlar el aforo, planificar las medidas de higiene, reducir riesgos y disponer de una trazabilidad ante contagios.

Desde el punto de vista de estrategias en inversiones en TI, nos encontraremos con diferentes aproximaciones en función de la situación de la compañía y del momento. Podríamos distinguir al menos tres fases diferentes:

Una primera fase producida al comienzo de la pandemia:

  • Contención de los gastos y reducción de costes, paralizando inversiones y reduciendo el consumo en servicios TI con el objetivo de mejorar las cuentas de la compañía, destinando la mayor cantidad de recursos posibles a mantener a flote la compañía.
  • Continuidad del negocio, destinando gran parte de los recursos a aquellos proyectos o servicios básicos que permitan la continuidad del negocio. En algunos casos la inversión se ha centrado a bajo nivel, con el objetivo de mantener las infraestructuras de comunicación, contingencia y seguridad. Inversiones en conexiones VPN, ampliación de ancho de banda o migración de workloads al Cloud son algunos ejemplos.

En otros casos, la continuidad del negocio se reflejará en plataformas o servicios orientados directamente a dar servicio al cliente debido a la imposibilidad del contacto físico (por ejemplo, la implantación de un eCommerce).

La segunda fase o “vuelta a la esencia”, enfocada a fortalecer las líneas de negocio clave de la compañía:

  • Foco en servicios core, priorizando funcionalidades y proyectos donde realmente la compañía tiene una posición de ventaja. Al disponer de recursos limitados, estos se deberán aprovechar en aquellos servicios que realmente mantienen a flote a la compañía.

Una tercera fase, donde, una vez garantizados los servicios esenciales, aparecerán nuevos retos y oportunidades de crecimiento:

  • Nuevas oportunidades, muchas compañías encuentran en situaciones de crisis nuevas oportunidades de abrir mercados o bien lanzar nuevos productos que anteriormente serían implantables.
  • Replanteamiento de inversiones, el impacto económico y social que se está produciendo de forma tan vertiginosa obligará a replantear muchos de las estrategias de las compañías, así como sus planes de Transformación Digital. Para lo que se revisarán los nuevos objetivos, resultando en nuevas iniciativas.

Desde el punto de vista organizativo, a medio plazo veremos como se producen muchos cambios organizativos en especial en aquellas compañías que han apostado por un modelo de trabajo remoto. El modelo de trabajo remoto obligará a replantear estructuras y procesos muchas veces orientados a relaciones físicas, sin embargo, la orientación a resultados y modelos estructurales basados en roles serán algunos de los retos con los que se encontrarán muchas compañías, en especial los departamentos de RRHH.

Este es un artículo de la temática Transformación Digital después del COVID-19

Por Mario Cortés

Especializado en proporcionar una visión tecnológica a las estrategias digitales de las compañías. Con más de 15 años de experiencia como consultor en el mundo de la tecnología, se ha centrado en aportar soluciones de colaboración y de negocio.
Galardonado como Microsoft Most Valuable Professional en Office 365 desde el 2011 al 2018, he participado en múltiples conferencias y artículos tecnológicos.

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